DEL SWANSEA Y DE LA REAL 23.04.08 Jonh Toshack

DV-Hace unos meses escribí en uno de mis artículos sobre el joven entrenador español que estaba trabajando en Gales con mi ex equipo, el Swansea. Por supuesto que no me canso de hablar y recordar mi primer trabajo como mánager en el citado Swansea. Salí de Liverpool en marzo de 1978 para coger el equipo en Cuarta división. En marzo de 1982 éramos líderes de la Premier, para luego flojear un poco y terminar en el quinto puesto. Ahora, 25 años más tarde, Roberto Martínez acaba de quedar campeón con el Swansea para ascender a la Championship, una categoría por debajo de la Premier.
El sábado pasado estuve en el nuevo campo del equipo galés, precioso por cierto, invitado por el club para participar en las celebraciones antes y después de su penúltimo partido. Roberto es un catalán de Balaguer. Empezó jugando en el Zaragoza para luego probar fortuna en varios clubes ingleses, siempre dejando amigos en todos los lados. Coincidí con él en los programas de televisión fútbol español en la Sky Sports y enseguida me di cuenta de su inteligencia y de su interés por el fútbol. Aposté por él hace tiempo y me alegro mucho de sus éxitos en esta temporada.
Disfruté mucho el sábado pasado, aunque, como suele suceder, el equipo visitante echó un jarro de agua fría al ganar 1-2. En esta ocasión no pasa nada porque la Liga estaba ya ganada.
Roberto Martínez ha tenido un inicio espectacular en su carrera, pero si es difícil subir, aún lo es más mantenerse. Mi experiencia me dice que en estas situaciones hay que se cruel para ser simpático y no caer en la trampa de confiar en todos los jugadores que han ascendido. Algunos no tienen las condiciones necesarias para jugar en una categoría de más nivel y es ahí donde Roberto tiene que acertar con los descartes y los fichajes. No puede regirse por el sentimentalismo, porque el Swansea no es exactamente el Banco de Santander y ello quiere decir que no hay mucho espacio para el error.
¿Y la Real? Espero que este verano tenga el mismo tipo de problemas, porque querrá decir que ha ascendido, aunque el pinchazo de este fin de semana contra el Nástic no nos ha ayudado. Veo que ganaron Sporting y Castellón, pero que perdieron Elche y Tenerife. De todos modos, sería conveniente no depender de otros, sino acertar uno mismo, sobre todo en Anoeta.
Los partidos que quedan lejos de Donostia son en sitios en los que los chicos del norte suelen tener problemas. Málaga, Cádiz y Tenerife a estas alturas de la temporada no son precisamente sencillos. Conozco la derrota en los tres sitios y creo que la pérdida de dos puntos del domingo pasado significa que la Real por lo menos tiene que ganar dos de estos tres partidos si no quiere depender de otros equipos.
Van pasando las jornadas, quedan ya sólo ocho, y los empates ya no valen. Bueno, hay que seguir con fe y convencidos de que el ascenso no se va a escapar y de hacer un buen partido. Próxima estación, Málaga.

