Hemeroteca: "Quieren sentar a Gorka"
FERNANDO BECERRIL
SAN SEBASTIÁN. DV. La Real Sociedad estará atravesando un momento difícil, pero su cantera está viva y estos cuatro primeros meses de competición han venido a demostrarlo. Tras el descenso alguien tuvo el acierto de apostar al fin por Zubieta y tratar de apuntalar el grupo con un par de refuerzos puntuales. Al mando se pusieron un director deportivo con profundas raíces en Zubieta y un míster galés, que será mejor o peor, pero que cree en la Real y cree en lo que hace. A Coleman se le podrá criticar esto o aquello, pero no creo que haya nadie que pueda decir que vende humo en unos días en los que han salido al mercado más nubes de hollín que tabletas de turrón.
Veía el partido de ayer y pensaba que no podía ser verdad que a alguien se le hubiera ocurrido fichar a Marc Crosas para que juegue en el puesto de Elustondo. Resulta que un chico que no tiene minutos en el Barça de Tercera y que tampoco los tiene en el de Primera, que es todavía más joven que el propio Gorka, podría tener minutos en la Real a costa de dos de los mejores jugadores de la última generación de Zubieta, como son Gorka Elustondo y Markel Bergara.
No podía ser, pero parece que es. El candidato dio pistas que apuntaban al chaval azulgrana. Lo único bueno, conociendo al padre de la idea, es que como le cuesta lo mismo decir que desdecir, a lo mejor en esto también se desdice. Ojalá.
Porque si Markel capitaneó la gran victoria sobre el Málaga, Elustondo fue ayer una de las piezas maestras de la remontada ante el Tenerife. Lanzó a Delibasic los dos mejores pases largos del primer tiempo y el segundo de ellos dejó al equipo canario con uno menos. Marcó el gol del empate y dio un nuevo paso adelante. Necesitaba jugar y en las primeras semanas se le vio un poco intimidado. Poco a poco se ha hecho con un sitio y es una de las causas de que la Real se haya metido en la pelea por el ascenso. Sólo faltaría que ahora viniera un jugador menos hecho a mandarle de nuevo a la banda.
También tendría que venir un nuevo técnico porque Coleman no es un crío como los que parece que el candidato pretende fichar. Es un hombre y no va a permitir que después de hacer lo más difícil, haya que volver a empezar a construir con menos ladrillos de los que tenía entre las manos cuando aterrizó en Zubieta. Lo malo de fichar a tontas y a locas como el que maneja cromos en un álbum es que se puede mandar al garete un trabajo que se estaba haciendo bien después de dos años y medio de acumular una equivocación detrás de otra.
Coleman no se cansa de argumentar con más razón que un santo que tiene equipo y sólo necesita uno o dos retoques para equilibrar la plantilla. Para eso necesita un zurdo porque Vaughan recayó de su lesión y no está claro que pueda volver a jugar tan pronto como sería de desear. Y no le vendría mal un delantero rompedor y veloz, que tuviera las suficientes horas de vuelo como para entrar en el equipo desde el día que llegara.
A falta de eso, la Real se encomienda a Prieto, confía en Elustondo, mueve a Estrada, afirma a Mikel González y Ansotegi y apuntala el edificio con Garitano y Aranburu, dos de los escasos veteranos de la plantilla. Cuando el capitán falta como ayer, los demás se conjuran para dar un plus y que no se eche de menos a nadie. Y ganan.
Mientras leemos y oímos hablar de artillería pesada... Y como nos hablaron, eso sí, off the record de Soldado y de Gudjohnsen, hay que traer a niños del Barça o del Arsenal. Miren Fran Mérida es una promesa de gran jugador, pero tiene 17 años y es justo lo contrario de lo que necesitamos. En su misma selección sub 17, subcampeona del mundo, jugaba el realista Illarramendi, otro estupendo proyecto de futbolista surgido en Zubieta. Pero el chaval sigue en el juvenil porque en el primer equipo ya hay demasiados jovencitos. Y ahora tenemos que dar la alternativa a Fran Mérida... Estamos locos.

