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La cuenta, después del café
JOHN TOSHACK
Semana movida para los galeses, empezando en Cardiff hace diez días, donde nos concentramos para un par de amistosos. Viaje interesante a Islandia, con un pequeño terremoto incluido. Eso sucedió el jueves de la semana pasada, el día después de nuestro partido en Reijkiavik. Por cierto, ganamos allí 0-1 antes de volar a Rotterdam para enfrentarnos a la Holanda de Marco van Basten. Selección fuerte la naranja. Perdimos 0-2 y gracias. Si no hubiera sido por nuestro portero, el resultado habría sido aún peor. Mucho tomate para un equipo que tiene una media de edad de 22 años, que jugó delante de 50.000 personas. La verdad es que el ambiente fue espectacular y los aficionados holandeses disfrutaron al despedir a su equipo antes del viaje hasta tierras austríacas para la Eurocopa.
Los de Van Basten son uno de los favoritos, pero tienen que empezar desde el primer minuto porque en su grupo están Italia, Francia y Rumanía, y dos tienen que regresar pronto a casa. No me gustaría hacer apuestas en este grupo.
Supongo que en Donostia hay decepción después del partido del sábado pasado. ¿Se podía pedir más que un gol muy tempranero de Delibasic? Luego, juego poco destacable y gol del empate debido a errores individuales. Tengo entendido que el resultado fue más o menos justo. El equipo ha perdonado mucho a lo largo de la temporada y es una pena que alguno de los empates no fueran victorias, porque si hubiera sido así, seguro que no estaríamos sudando tanto.
Bueno, la verdad es que la línea sigue siendo muy fina y hay que seguir hasta el minuto 90 del último partido. Pediremos la cuenta después del café. Basta recordar la final de la Liga de Campeones para saber que esto es así.
El gran capitán del Chelsea, John Terry, lanzó su penalti contra el poste y por eso su entrenador, Avram Grant, está ahora en la calle, mientras estamos leyendo páginas y páginas de lo bueno que es Alex Ferguson y el Manchester United.
Pero siguiendo con la Real, es evidente que el partido de Mendizorroza, por las circunstancias de los dos equipos, tiene sus dificultades, pero no hay otro remedio que ganar y esperar buenas noticias. Ojalá sea así.
Una línea muy fina
JOHN TOSHACK
El día de la final de Copa de Wembley es el más importante del calendario del fútbol inglés. Últimamente ha perdido algo, creo yo que desde que comenzó la Liga de Campeones. Hace años, la vieja Copa de Europa la jugaban sólo los campeones de cada país, mientras que los ganadores de la Copa disputaban la Recopa. El tercer torneo europeo era la Copa de la UEFA, que jugaban los clasificados en segundo, tercer y, a veces, cuarto puesto de cada país. Quedar campeón de Copa, entonces, tenía más importancia, pero ahora las cosas han cambiado y con estas cuatro plazas de Champions para los mejores de la Liga, la Copa es secundaria para los grandes. Parece mentira y es difícil de entender para tradicionalistas como yo, pero para algunos es mejor ser cuarto en la Liga que ganar la Copa. Manda el dinero.
Pues el sábado pasado jugó en Wembley el equipo de mi pueblo, el Cardiff City, del segundo nivel, contra el Portsmouth de la Premier. Ni Manchester ni Chelsea ni Arsenal ni Liverpool. Salimos pronto por la mañana en coche desde el sur. Pasamos el puente de Bristol, para entrar en Inglaterra y en el atasco de tráfico hasta Londres. Cardiff ganó la Copa en 1927, la única vez que el torneo salió de Inglaterra. 30.000 galeses se desplazaron hasta Wembley para ver si era posible repetir aquel éxito. Desafortunadamente, la Copa está en Portsmouth. En un encuentro igualado el equipo inglés ganó por la mínima gracias a un gol del nigeriano Kanu. A pesar de la derrota y del viaje de vuelta disfruté mucho de un ambiente fantástico. A pesar de todo, se confirmó una vez más que el día de la final de Copa es único en Inglaterra.
También tenía un ojo puesto en la Liga española el fin de semana pasado. Me llama la atención el descenso del Zaragoza a Segunda. Tremendo, teniendo en cuenta las aspiraciones de los maños en agosto pasado. Plantilla construida para llegar a la Champions, con columna vertebral argentina, con Ayala, Aimar y Milito, y César de portero. Cuatro entrenadores ha tenido el equipo esta temporada y parece que los jugadores tienen ahí una buena excusa. Están equivocados. La culpa es de ellos más de ningún otro. Por contra, hay que felicitar a los responsables del Villarreal. Estos sí parece que tienen la rece0ta para construir plantillas.
Pero lo que más me interesaba era la Segunda división. Quedan cuatro partidos y parece que los aficionados de Real, Sporting y Málaga se tienen que preparar para un final de infarto. Parece que nada se va a resolver hasta el último momento.
El de Tenerife parece el más difícil de los cuatro partidos que quedan. Una victoria puede meternos en puestos de ascenso pero, por contra, una derrota puede ser definitiva. La línea es muy fina. Suerte para Lillo y su equipo.
Hablaba antes de la final de la Copa inglesa y la ausencia de los poderosos en la final, pero hoy dos de ellos tienen que disputar la final de la Liga de Campeones. No es frecuente ver a dos equipos del mismo país en la final de la Champions, pero hoy en Moscú veremos al campeón de la Premier, el Manchester United, contra el subcampeón del mismo torneo, el Chelsea. En el equipo de Ferguson todo está tranquilo, pero en el Chelsea las cosas son distintas, por las dudas de Carvalho y el gran capitán, John Terry. Para el equipo londinense, entrar en el terreno de juego sin estos dos jugadores sería desastroso y no cabe duda de que todo el dinero inteligente, en las apuestas, estaría con el Manchester. Personalmente espero que ambos equipos puedan alinear a sus mejores jugadores. Si es así, estaremos delante de un gran espectáculo. Prepárense para los penaltis.
Alegrias y Lagrimas
JOHN TOSHACK
Esta semana ha sido muy emocionante en muchos países de Europa. El fútbol es algo grande y ocupa un lugar importante en la vida de mucha gente y no sólo de los que viven el deporte. Hay aficionados que apoyan siempre a sus equipos y se gastan un dinero muy importante viajando cada quince días. Ya les he dicho que me siento un privilegiado durante más de cuarenta años por haber sido primero jugador y luego entrenador, cobrando por jugar y viajar por todo el mundo haciendo algo que habría hecho gratis.
El fin de semana pasado hemos visto caras de alegría, pero también lágrimas en los campos de fútbol en donde unos han logrado sus objetivos, mientras otros han fallado en el último momento.
En Inglaterra, el Manchester de Ferguson quedó campeón después de ganar su último partido fuera de casa. Curiosamente el gol decisivo vino de la pierna izquierda del galés Ryan Giggs. ¡¡¡El soldado Ryan!!!
Fue mi capitán en la selección de Gales, pero hace un año vino a verme casi con lágrimas en los ojos, porque había tomado la decisión de dejar la selección para dar paso a los jóvenes y también para intentar prolongar su carrera en su club, el Manchester, un poco más. Las concentraciones con la selección le pasaban luego factura y a sus 34 años tenía muy clara su decisión. Era inútil intentar convencerle de lo contrario. Es más. Estaba casi esperando que llegara ese momento.
En su último partido contra la República Checa, con el marcador a cero, le quité en el minuto 89. Fue muy emocionante. Las 35.000 personas le despidieron con una ovación inolvidable y hasta los propios jugadores checos sacaron una pancarta con su nombre.
El domingo Giggs salió al campo en la segunda parte igualando el récord de partidos jugados con el Manchester, que tenía el mítico Bobby Charlton. Entró en la historia del United. ¡¡¡758 partidos con su equipo!!! ¡¡¡Y encima metió el 0-2!!! Típico Giggs...
En Alemania, dos grandes como el Colonia y el Borussia Moenchengaldbach han vuelto a Primera tras un paso por el infierno de la Segunda. Me traen buenos recuerdos los dos equipos. En el año 1973, en el Liverpool, ganamos la primera de muchas copas de Europa contra aquel equipo alemán. Entonces ellos tenían un equipazo, con gente experimentada atrás, como Bonhoff o Verti Vogts, y con el ex míster del Athletic Juup Heynckes en punta. El organizador del centro del campo era el gran Gunter Netzer.
Eran otros tiempos, como también eran otros tiempos cuando el Colonia se enfrentó a la Real en la Copa de la UEFA, en el año - si no me falla la memoria- 1988. Su equipo estaba lleno de internacionales, incluyendo a Litbarski, Illgner y Kholer..., pero fue nuestro 'hércules' Loinaz el que marcó las diferencias en Atocha.
En la vuelta empatamos a dos, con goles de Goiko y Miguel Fuentes. Borussia Moenchengladbach y Colonia, dos grandes que han salido del pozo para volver al sitio que les corresponde.
En Italia se están preparando para un domingo de infarto, mientras la Roma y el Inter resuelven su pelea por el título. Un gol de Panuzzi, jugador mío en el Madrid del 99, fue suficiente para mantener la ilusión de su equipo, que tiene que jugar en Sicilia contra el Catania esta semana. Conozco el banquillo de allí también, después de mi corta experiencia bajo el volcán Etna.
Veo que en Turquía el Galatasaray ha roto el dominio del Fenerbahce al ganar la Liga, con mi ex equipo, el Besiktas, en un decpecionante cuarto puesto.
Otro de mis ex equipos, el más importante de todos, perdió un par de puntos en Cádiz el domingo y, aunque normalmente un empate en Cádiz no es un mal resultado para la Real, esta vez supongo que hay algo de decepción en Donostia, sober todo con la victoria del Sporting en Tenerife.
Faltan cinco partidos y parece que ya no hay espacio para más errores. Igual el equipo va a necesitar hacer pleno en los cinco partidos que restan para lograr el ascenso.
Pero mientras hay vida, hay esperanza y en el mundo del fútbol cada año tenemos ejemplos de eso. Una de las cosas que me ha enseñado el fútbol es que hasta que el árbitro pita el final del último partido hay que seguir. Tres puntos este domingo y esperar.
La Visita a Cadiz
JOHN TOSHACK / DV
Normalmente era autocar hasta Bilbao, vuelo hasta Sevilla y de nuevo autocar hasta Cádiz. También hacíamos a veces San Sebastián-Madrid-Jerez en avión y luego autocar hasta nuestro hotel, el Caballo Blanco. Sí señor. Eso es España. Nada más llegar y el gran médico Miguel Mari Echavarren pedía un Jerez o un Tío Pepe y un plato de jamón y queso...
En aquellos tiempos, el viejo Ramón Carranza era tan duro como el asfalto y en varias ocasiones hemos vuelto con lesiones en la zona de los adductores. Ya saben. Cinco días entrenando bajo la lluvia en el campo blando de Zubieta y luego, a competir durante noventa minutos en un terreno totalmente distinto, duro y muy seco. Los Gajate, Rekarte y Bakero estaban entre los jugadores que más sufrían con estos terrenos de juego.
Este fin de semana la Real de Lillo tiene que enfrentarse a los gaditanos en otro partido clave para nuestras aspiraciones. Tres victorias y un par de empates es un bagaje positivo desde la llegada del de Tolosa. Es fundamental mantener la racha en Cádiz. Recuerdo que para nosotros eran siempre partidos complicados los de Cádiz contra gente como Oliva y Carmelo, defensas contundentes. También jugaba el lateral San José, ex del Real Madrid. En aquellos tiempos el ídolo local era Mágico González y el internacional, que luego jugó en el Atlético de Madrid, Kiko, era un delantero joven e interesante. También estaba Quevedo, el número 7, que luego jugó con el citado Kiko en el Atlético de Madrid. Recuerdo a Barla y Cortijo, dos buenos zurdos para ellos... Nunca era fácil en Cádiz. El ambiente era siempre especial y el público ayudaba mucho a su gente desde el primer minuto hasta el último.
El ahora entrenador del Elche, David Vidal, se pasó años en el banquillo y durante aquella época también nos enfrentamos en varias ocasiones al Cádiz que entrenaba Víctor Espárrago. Otro partido complicado para la Real, entonces...
En la última jornada veo que el Sporting ganó in extremis al Granada después de jugar muchos minutos con diez. Esa victoria les va a dar mucha moral. Parece que hay tres equipos luchando por dos puestos, pero yo no me olvido incluso del Castellón si le gana al Elche el sábado. Cualquier tropiezo nuestro puede abrirles la puerta.
Curiosamente, Castellón y Málaga tienen un presupuesto de seis millones de euros, por cuatro el Sporting y 4.300.000 euros el Numancia, lo que quiere decir que los 24 millones de la Real superan a los cuatro equipos juntos. Por ello, no hace falta ser catedrático para darse cuenta de la situación.
De todos modos, los presupuestos no ganan los partidos y aquí, a la gente le gusta salir de víctima porque ser favorito a veces entraña dificultades.
Seguro que el Cádiz, que todavía no está salvado y viene de perder dos partidos seguidos, va a salir muy motivado y espero que los realistas estén preparados para enfrentar fuego con fuego. Si es así, pienso que nuestra superioridad puede marcar diferencias. Pues espero, de verdad, que así sea.
Disfrutar de las Finales
DV Escrito por J.B. Toschack
La mejor medicina para todos es siempre una victoria fuera de casa y no cabe duda de que los tres puntos conseguidos en Málaga han llegado en un momento muy oportuno. Después de los empates en Vigo y sobre todo en Anoeta contra el Nástic, el pesimismo flotaba en el ambiente, pero ahora, una vez más, se pueden ver las cosas de otra forma. En la primera vuelta había algo de incertidumbre en nuestro pensamiento antes de la visita de los malagueños a Donosti. Aquel día, sin embargo, el equipo acabó con once canteranos en el campo y una victoria convincente,
Era un momento importante, creo yo, y la gente empezó a pensar positivamente sobre las posibilidades del equipo. Pues ahora también podemos mirar hacia arriba, en donde el hueco entre la Real y la segunda plaza ya no parece tan grande, sin olvidar que nuestro golaverage es mejor que el del Málaga.
Gran entrada este fin de semana en Anoeta, en donde esperamos un mejor rendimiento del ofrecido en el Sánchez Pizjuán en la primera vuelta. Vi aquel partido y, la verdad, no merecimos ni el empate conseguido.
Observo que en Málaga Lillo jugó otra vez con la experiencia de Aranburu, Garitano y Martí en el medio campo, pero con un par de variantes delante de ellos, comparando el once con el de Vigo. Esta vez Delibasic y Nacho entraron por Mérida y Prieto, con De Cerio moviéndose por la derecha. ¿Mismo sistema? Puede ser, pero también uno puede pensar que era más un 4-3-3 que un 4-5-1, porque De Cerio y Nacho creo que son de menos contención y más verticalidad que Mérida y Prieto. Bueno, ya saben que nunca he entendido yo muy bien esto de los sistemas ofensivos y defensivos...
Por aquí toda la atención está en las semifinales de la Liga de Campeones y las posibilidades de los tres equipos de la Premier. Después de los dos empates de la ida es casi imposible -escribí este artículo antes del partido de ayer noche en Old Traford- hablar de favoritos y a estas alturas todo es como un juego de ajedrez, sobre todo con este tema de los goles fuera de casa.
También en la Copa de la UEFA se juegan los partidos de vuelta, en los que también hemos visto empates en los partidos de ida. Ocho equipos, por tanto, en las dos competiciones, con posibilidades parecidas de llegar a una final europea.
En Donosti, sin embargo, empezando el sábado, los jugadores de la Real deben afrontar la primera de las siete finales que les restan. Lo del entrenador es bonito, pero nada es como salir al campo a jugar. Cuando eres futbolista profesional vives los mejores días de tu vida y sería interesante que los responsables dentro del terreno de juego disfruten y triunfen este fin de semana, Ojalá sea así.
DEL SWANSEA Y DE LA REAL 23.04.08 Jonh Toshack

DV-Hace unos meses escribí en uno de mis artículos sobre el joven entrenador español que estaba trabajando en Gales con mi ex equipo, el Swansea. Por supuesto que no me canso de hablar y recordar mi primer trabajo como mánager en el citado Swansea. Salí de Liverpool en marzo de 1978 para coger el equipo en Cuarta división. En marzo de 1982 éramos líderes de la Premier, para luego flojear un poco y terminar en el quinto puesto. Ahora, 25 años más tarde, Roberto Martínez acaba de quedar campeón con el Swansea para ascender a la Championship, una categoría por debajo de la Premier.
El sábado pasado estuve en el nuevo campo del equipo galés, precioso por cierto, invitado por el club para participar en las celebraciones antes y después de su penúltimo partido. Roberto es un catalán de Balaguer. Empezó jugando en el Zaragoza para luego probar fortuna en varios clubes ingleses, siempre dejando amigos en todos los lados. Coincidí con él en los programas de televisión fútbol español en la Sky Sports y enseguida me di cuenta de su inteligencia y de su interés por el fútbol. Aposté por él hace tiempo y me alegro mucho de sus éxitos en esta temporada.
Disfruté mucho el sábado pasado, aunque, como suele suceder, el equipo visitante echó un jarro de agua fría al ganar 1-2. En esta ocasión no pasa nada porque la Liga estaba ya ganada.
Roberto Martínez ha tenido un inicio espectacular en su carrera, pero si es difícil subir, aún lo es más mantenerse. Mi experiencia me dice que en estas situaciones hay que se cruel para ser simpático y no caer en la trampa de confiar en todos los jugadores que han ascendido. Algunos no tienen las condiciones necesarias para jugar en una categoría de más nivel y es ahí donde Roberto tiene que acertar con los descartes y los fichajes. No puede regirse por el sentimentalismo, porque el Swansea no es exactamente el Banco de Santander y ello quiere decir que no hay mucho espacio para el error.
¿Y la Real? Espero que este verano tenga el mismo tipo de problemas, porque querrá decir que ha ascendido, aunque el pinchazo de este fin de semana contra el Nástic no nos ha ayudado. Veo que ganaron Sporting y Castellón, pero que perdieron Elche y Tenerife. De todos modos, sería conveniente no depender de otros, sino acertar uno mismo, sobre todo en Anoeta.
Los partidos que quedan lejos de Donostia son en sitios en los que los chicos del norte suelen tener problemas. Málaga, Cádiz y Tenerife a estas alturas de la temporada no son precisamente sencillos. Conozco la derrota en los tres sitios y creo que la pérdida de dos puntos del domingo pasado significa que la Real por lo menos tiene que ganar dos de estos tres partidos si no quiere depender de otros equipos.
Van pasando las jornadas, quedan ya sólo ocho, y los empates ya no valen. Bueno, hay que seguir con fe y convencidos de que el ascenso no se va a escapar y de hacer un buen partido. Próxima estación, Málaga.

